Una mariquita, un ratón y un pájaro los cuales vivían en Jerez, un día el pájaro les dijo de hacer una franquicia de silbatos azules a lo que sus 2 amigos se apuntaron. El ratón pensó que lo primero que debían hacer era un plan de marketing acorde a este producto, la mariquita aunque al principio quería abrir una franquicia de maracas se le convenció  y pensó que el mejor sitio para hacerlo era Málaga.

Ese mismo Sábado salieron de Jerez, cuando estaban lejos se dieron cuenta que se habían olvidado el alpiste para comer, por lo que tuvieron que comprar unas almendras por el camino.

Tras un largo viaje que parecía eterno por fin llegaron un Miércoles a Málaga. Como ya estaban hartos de las almendras decidieron comer en un restaurante. Cuando habían terminado el ratón limpiándose con una servilleta pensó que el nombre de la franquicia debería ser el silbido mágico, el pájaro en cuanto escucho esto le pego una patada de karate y dijo que debería llamarse silbatos mágicos pero como el nombre era tan malo se quedaron sin dinero y tuvieron que dormir en unas rocas mirando las nubes porque no tenían ni para una almohada

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