En la ciudad de Málaga vivía una joven muy coqueta a la que sus amigos llamaban cariñosamente mariquita. Esta trabajaba en una franquicia de alimentación en el departamento de marketing. Cada mañana antes de irse al trabajo  le daba de comer un bol de alpiste  a su pájaro azulito.

El miércoles al ir a trabajar se dio cuenta que su coche se había estropeado y tuvo que coger el autobús. El trayecto fue eterno pero en la última parada vio que entraba un chico con una magnifica sonrisa. Desde ese momento surgió la magia entre ellos. A partir de ese día Mariquita cogía el autobús cada día para poder volver a ver al chico, pero no lo vio jamás.enamorado-mariquitas-source_ziw

Un fin de semana que Mariquita tenía libre fue con sus amigas de vacaciones a Jerez. El sábado después de estar todo el día visitando la ciudad fueron a comer a un bar donde servían las tapas con distintos tipos de almendras. Durante la cena se cayó  el servilletero, Mariquita se agachó a cogerlo y en ese momento se dio cuenta que el chico de la mesa de al lado era el mismo que había visto en el autobús. Los dos se reconocieron y empezaron a hablar educadamente. Mariquita se sentía como en una nube cuando el chico le pidió que si quería salir a cenar con él.

Desde  ese día hablaban todos los días y empezaron a conocerse.

Silvia Navarro y Karina Lopez